Frases a evitar antes de ir al dentista con tu peque

Cuando llega el momento de llevar a tu peque al dentista, es habitual que te preocupes por si lo pasa mal.   !Los dentistas tenemos mala fama!

 

En realidad, la experiencia de los niños en el dentista no tiene por qué ser mala.  Sin embargo los padres a veces, con toda su mejor intención, dicen ciertas palabras o frases que, lejos de ayudar, empeoran mucho la experiencia del peque que acude a la consulta.

FRASES QUE DEBES EVITAR ANTES DE LLEVAR A TU PEQUE AL DENTISTA

  • NO PASA NADA

  • NO TE VAN A HACER NADA

  • NO TE VA A DOLER / NO TE HARÁN DAÑO

Sí: pasarán cosas, y haremos cosas.

Mejor explicar lo que sí pasará, en lugar de lo que no pasará:  

«Habrá un sillón automático que se convierte en cama, el dentista mirará la boca con un espejo y contará los dientes, utilizará un cepillo para limpiar los dientes y darle un poco de brillo»

Por favor, jamás le digas a tu peque que no le va a doler o que no le haremos daño.  Cuando le dices esto tu peque solo escucha «doler» y «daño», y vendrá muuuuuy asustado.  

  • TRANQUILO, NO ES COMO EL PEDIATRA, NO TE VAN A PINCHAR

Si dices esto, tu peque solo escucha «pinchar».   Y será muy difícil que confíe.

Además, es muy poco probable que en la primera visita hagamos algún tratamiento invasivo.  Y en otras visitas donde haga falta pinchar, es mejor no decirles nada para que no vengan nerviosos,  ya que con las maniobras de distracción y de control de dolor que usamos, la gran mayoría de las veces ni se enteran de que les hemos pinchado!

  • HABLAR DELANTE DE TU PEQUE DE LO POCO QUE TE GUSTA IR AL DENTISTA

Los peques, aunque sean bebés; entienden mucho más de lo que creemos.   Intenta evitar hacer comentarios negativos sobre el dentista delante de los niños.

  • INTENTAR NEGOCIAR CON TU BEBÉ PARA CONVENCERLE DE QUE ABRA LA BOCA
Un bebé de menos de 3-4 años, no es lo suficientemente maduro para colaborar.  La gran mayoría lloran cuando exploramos su boca, y esto no tiene nada de malo.  Es simplemente tu bebé expresando que no le apetece, y ya está.  Está en todo su derecho de que no le apetezca, y más derecho tiene de expresarlo de la única manera en la que es capaz de hacerlo: llorando. 
 
La exploración es muy rápida e indolora, y es imposible convencer a un bebé para que abra la boca sin llorar.  Intentar negociar (sobre todo desde el nerviosismo), solo empeora y alarga la experiencia.    Es mejor hacerlo muy rápidamente, y acto seguido darles un gran abrazo para que sepa que todo ha ido bien, y que ya ha acabado.
 
Recuerda que los bebés no pueden regularse por sí mismos, sino que lo hacen a través de sus figuras de apego: si tu estás nerviosa, tu bebé entenderá que está en una situación que no es segura.  Si tu estás tranquila y confiada, tu bebé se sentirá más tranquilo y se regulará antes y mejor.

Si te preocupa que tu peque lo pueda pasar mal en la consulta del dentista, o si tu misma tienes fobia y te gustaría que tu peque tenga buena experiencia: podemos hablarlo en consulta online.  Ponte en contacto conmigo para más info

Autora: Cristina Domínguez García

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